ENFERMEDAD VASCULAR CEREBRAL

 

Las enfermedades vasculares del cerebro (EVC) son la segunda causa de muerte a nivel mundial, ocasionando 5.5 millones de defunciones, ocurriendo el 85% de las defunciones en países emergentes como México. Además representa la primera causa de discapacidad física en el adulto, y la segunda causa de demencia solo después de la enfermedad de Alzheimer.

La EVC es también conocida por la población como embolias (infarto cerebral) y derrames (hemorragia cerebral). Clínicamente se caracterizan síntomas neurológicos focales de inicio agudo o súbito, esto es, el paciente estaba bien minutos antes de iniciar los síntomas. Los síntomas más frecuentes son: pérdida de la vista de un ojo, alteraciones de lenguaje (no se entiende o habla arrastrado), disminución de la fuerza del brazo, pierna o ambos del mismo lado, pérdida de la sensibilidad del lazo izquierdo o derecho del cuerpo, vértigo con vista doble o alteraciones del lenguaje, entre muchos otros.

Ante la sospecha clínica de un EVC, lleve al paciente sin perder tiempo al hospital mas cercano, en donde podrán establecer el diagnóstico e inicial el tratamiento o referir al paciente. El tratamiento actual del paciente, en el caso del infarto cerebral (embola) consiste en aplicar fármacos para destruir el coágulo siempre y cuando el paciente llegue dentro de las primeras 4.5 horas del inicio de los síntomas. También se utilizan dispositivos intravasculares (stents recuperadores de coágulo) para retirar el coágulo que ocluye la arteria. En el caso de las hemorragias el tratamiento es mas completo, por lo cual debe ser manejado con un grupo multidisciplinario de especialistas.

Una vez estabilizado y tratado el paciente se inicia la fase de rehabilitación la cual debe ser física, psicológica, de lenguaje y laboral; y también se busca la causa del infarto cerebral y de la hemorragia cerebral, para esto, la EVC se clasifica de la siguiente manera.

1. Infarto cerebral: aterotrombótico, cardioembólico, lacunar y vasculopatías no aterotrombóticas.

2. Hemorragia intracerebral: primaria por hipertensión arterial y secundaria a: malformaciones vasculares, drogas, fármacos, tumores, etc.

3. Hemorragia subaracnoidea: aneurismática y no aneurismática.

4. Trombosis venosa cerebral.

El tratamiento a largo plazo de las EVC consiste en el control de los factores de riesgo vascular, siendo los más comunes: hipertensión arterial, diabetes mellitus, dislipidema, tabaquismo, alcoholismo, ovesidad, vida sedentaria. En el caso del infarto, el uso de aspirina o anticoagulante esta indicado, según el mecanismo del infarto cerebral.